EN MI CABEZA
Enero 18, 2008
-No sé si llegaré, encima me duele la cabeza. Hay días que no merece la pena levantarse. Menos mal que mañana es viernes.
-Mañana? Mañana es jueves…
-Sí pero el jueves…
-A claro que es fiesta, vale, vale.
-Perdone pero se acaba de meter en mis pensamientos?
-Quién yo? A si perdone no me doy cuenta a veces suelo hacerlo, me sale sin querer.
-Pues intente controlarse quiere? Esto me parece un abuso a la intimidad.
-Bueno hombre no se ponga así, no es para tanto, además ya le he dicho que me sale sin querer.
-Pues sin querer le voy a dar yo una hostia, salga de mi cabeza ya.
-Vale, vale … como está la gente!
-Pero vuelve usted otra vez?
-Qué? Cómo? Quién habla?
-Venga ya no me vacile, que demonios pasa aquí?
-Hola? Sí, eso me gustaría saber a mí, quién es usted y por que puedo oírle?
-Cómo que? Usted no es el de antes?
-Quién de antes?
-El que se metió en mi cabeza?
-Oiga perdone pero no, que yo ya estoy fuera.
-Fuera! Fuera! Y como ha oído esto?
-Un lapsus, ya le he dicho que me cuesta controlarlo.
-Hola, hola? Alguien me puede explicar que demonios esta pasando…
-Pues no seré yo que tengo menos idea que usted. Estaba pensando tranquilamente en mis cosas y me veo envuelto en una conversación interior que no es mantenida conmigo mismo.
-Pues fíjese usted que yo estaba escuchando mis pensamientos y me veo de repente testigo de su discusión.
-Pues a mi no me miren yo lo digo de nuevo no es la primera vez que me pasa pero no lo puedo controlar.
- Y vamos a estar mucho tiempo así?
-Por las otras veces yo calculo que 5 min más.
-Ay dios, sí no lo oigo no lo creo
-A mi me va a contar que me pasa casi todos los días. Pero no crea usted, a todo se hace uno.
Mi abuela y Proust.
Enero 16, 2008
Siempre que pienso en Proust me acuerdo de mi abuela y no por que me inculcara el gusto a la lectura, que también, sino porque ella nunca me hizo magdalenas. Su especialidad eran las tostadas y la leche frita. Tostadas de sartén a la antigua usanza. Untaba delicadamente la mantequilla sobre los dos lados y colocaba la superficie sobre la sartén y mientras esa mantequilla se derretía poco a poco, mientras se doraba el pan inhalabas un olor, seguro mejor que el de las magdalenas de Proust, que se te metía por todas las glándulas y que hacía que la saliva empezara a fluir pensando en esa delicia cubierta de una exquisita mermelada. Esa sensación se acabó rápido, en unos años sucesivos, en cuanto mi cuerpo empezó a desarrollarse los dulces comentarios de mi abuela empezaron a convertirse en reproches dirigidos a mi perfección física, unas veces por la exagerada ondulación de mis curvas y otras por la falta de ellas. Desde entonces esas tostadas nunca supieron igual.
Desconectada?
Enero 16, 2008
No sabes lo del Foro de la Alianza de las Civilizaciones? Me pregunta el otro día un conocido. Está no lee, no ve los telediarios, comenta con cierto menosprecio a la compañera de al lado.
Ciertamente y no es por exagerar tiene casi toda la razón y digo casi por que no veo los telediarios, ni programas informativos en televisión, es más he vuelto a mis orígenes y después de un año con algún escarceo que otro he decidido que el apagón llegue antes a mi casa y por no conectar no conecto ni el cable de antena. Y desde entonces escucho la radio, musical generalmente, y leo libros en casa, si señor algo que había relegado a las colas en los comercios o los trayectos de transporte público.
Y es que si verdaderamente me interesa algo ya me encargo de buscar información.
Y que hay de interesante en una reunión (otra vez) de líderes mundiales para hablar de como gestionar millones, con una causa loable pero que no cambia el hecho de que el pequeño habitante que no tiene sigue sin tener.